Durante los primeros cuatro meses de 1996 mis mañanas se hicieron más interesantes.

Ya con el empuje de lo que había pasado el año anterior, mejoramos nuestra selección de actividades y visitamos lugares más interesantes.

Descubrimos balnearios solitarios, lugares para acampar en la carretera, y un lugar donde sacaban copias muy baratas.

Un día Carlos y yo decidimos iniciar una revista y su papá nos dió la idea para el nombre. Se llamaría “Forum”.

Colocamos un buzón en la tienda que estaba afuera de la escuela e invitamos a todo el mundo a colaborar.

Una semana después, el dueño de la tienda nos pidió que nos llevaramos la caja porque ya no cabía nada más.

En mi casa vaciamos la caja y nos encontramos con cientos de “quemes”, sugerencias, cartas, quejas, dibujos, chistes y demás cosas realmente incomprensibles.

Teníamos mucho material para varios numeros de la revista. Iniciamos con pocas y llegamos a tener un tiraje de 100.

Diseñabamos el domingo y el lunes sacabamos las copias. Llegábamos a la escuela y las vendíamos en 3 pesos. Se acababan rápido y la caja de quemes y estupideces se volvía a llenar.

La revista tomó importancia y el nuevo Director de la escuela, Hector Montenegro nos apoyó.

Durante 13 semanas colocamos 13 números de la revista mas una edición especial.

La revista iba más allá de la escuela y era leída en los hogares de los estudiantes. Teníamos una razón fuerte para no entrar a clases.

Durante este tiempo nuestras aventuras se diversificaron. Tocamos guitarra en el transporte público, fingíamos accidentes en la calle, nos emborrachamos en el parque, y hasta nos cambiamos los nombres.

Conseguimos una cámara de video y empezamos a entrevistar gente en la calle. Filmamos “un día en la producción de Forum” y hacíamos bromas al estilo “cámara escondida”.

Mientras todo esto ocurría analizabamos a que universidad entraríamos, y por las tardes ensayabamos con nuestro grupo de rock.

Estabamos siempre fabricando la siguiente aventura. Por su lado cada uno empezamos a vivir lo interesante de las relaciones de pareja, el amor, los dramas, y todo lo demás.

Un día empecé a leer a B. F. Skinner y me interesó estudiar Psicología.

Hector Rios

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